Borges y el Minotauro

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por Agustín Gribodo

...Dédalo fue el arquitecto que diseñó el laberinto de Creta, donde fue aprisionado el Minotauro, un monstruo comedor de hombres que era mitad humano y mitad toro. Al menos eso se cuenta en la mitología griega.

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...Sin abandonar el mundo de la ficción, aunque no ya en el terreno mitológico, podría decirse que Jorge Luis Borges fue el arquitecto de muchos otros laberintos tan hábilmente trazados como aquel que realizó Dédalo. Porque un cuento borgiano es, sin duda, un cuento laberíntico.
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...Si no, qué otra cosa es un libro de arena, un libro infinito cuyas páginas nunca podrán ser leídas dos veces. O un punto llamado Aleph, en el que coinciden todos los momentos y lugares: “el inconcebible universo manifestándose al mismo tiempo”. O también, por qué no, un hombre perdido en las ruinas circulares de un sueño en el que se sueña a sí mismo.

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...Alguna vez Ernesto Sábato dijo que Borges era un gran relojero. Lo dijo con algo de desdén; pero sus palabras no alcanzaron para disimular cierta admiración por el escritor ciego que vivía –políticamente hablando– en la vereda de enfrente.
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...Con ironía o sin ella, Sábato no se equivocó: la obra de Borges es de una precisión matemática. Aunque al autor de El túnel le faltó decir que en la literatura borgiana se esconden abismos aterradores, grietas que convierten la lógica en caos.

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...Y estoy seguro de que a muchos –sobre todo a quienes aún no lo han leído– les parecerá absurdo que se diga que Borges exploró en su literatura las mayores angustias del hombre. ¿Cómo es posible –se preguntarán– que con la prosa más flemática, limpia y cabal de Hispanoamérica se pueda narrar el desasosiego más perturbador que se conozca? Lo mencioné hace apenas un instante: Borges era ciego. Y desde muy joven fue consciente de que su enfermedad ocular hereditaria era progresiva e incurable. O sea que respecto de zozobras el autor de Ficciones tenía ciertas ventajas.
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...Quizá la certeza de la noche inminente fue la que lo obligó a crear una literatura llena de mundos paralelos y dramas que se repiten cíclicamente, como los simétricos callejones de los laberintos. Ese fue el universo de Borges: un escritor andando a tientas en los pasadizos de la vida.

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...Sábato, ante las vicisitudes de una juventud atormentada, se refugió en las leyes de la física para, tiempo después, abandonar la luz de los axiomas y entregarse de lleno a la creación literaria. En cambio, el camino de Borges fue muy diferente: creyendo que las leyes de la simetría podrían funcionar como una linterna, las hizo suyas para iluminar la oscuridad que lo acechaba. De esa ilusión surgió una obra singular que nos enfrenta a cada paso con el infinito, es decir, con lo que el hombre no puede dominar ni entender.
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...Pero ahí no termina la cosa; ya en el principio de los tiempos la fatalidad había jugado sus cartas y depositó a Jorge Luis Borges en un laberinto. En su interior había un Minotauro mucho más terrible que aquel de Creta. En esos sinuosos callejones estábamos los argentinos, cierta especie de monstruos acostumbrados a juzgar ligeramente. No en vano somos los mejores en todo.
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2 comentarios:

Alexo Wolff K. dijo...

Dicen que leer a Borges es dificil, y aun no encontre un lugar donde te diga por que libros empezar y luego abanzar con los demas.

Agustín Gribodo dijo...

No creo que leer a Borges sea difícil. A veces es cuestión de empezar; libros de Borges hay en cualquier librería de viejo, en antologías económicas. Ofrecer una guía y decir hay que leer primero este cuento y después este otro puede ser contraproducente. Si leés el que te recomendaron y te resultó un plomo, lo más probable es que no sigas probando y abandones ese autor.
Pero, para decir algo, hay cuentos que son emblemáticos: El Aleph, El libro de arena, Emma Zunz, La intrusa... Todos ellos se los puede bajar de la Web.
En poesía, lo mejor es empezar por el principio: Fervor de Buenos Aires; otro libro interesante es El oro de los tigres.