Los que no llegan al Mundial de Fútbol


. . Cada cuatro años el mundial de fútbol nos acecha con su carga de especulaciones. Después, con el transcurrir de los partidos, nos empuja hasta la cima del éxtasis o hasta el abismo de la frustración. Pero detrás de los sueños y los desengaños que generan esos noventa minutos proyectados a lo largo de un mes, están las historias de aquellos que, aun con talento, jamás tendrán la oportunidad de competir por la gloria.
. . El Cachorro, así lo llamaban, era uno de esos seres anónimos que ni siquiera pertenecen a la ficción. Su historia es real y llegó a mis oídos como tantas otras en esta azarosa vida. Intenté ser fiel a la voz de quien me la contó en una sobremesa regada con buen vino y anécdotas, una noche de marzo en el oeste del Gran Buenos Aires. Si querés conocerla, con un solo clic podés hacerlo.

La pintura es del artista argentino Alejandro Marmo.
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4 comentarios:

ego_sum dijo...

Hola Agustín,
me alegra ver que has vuelto a publicar después de este pequeño letargo; pero veo que ha merecido la pena Un relato conmovedor, agridulce y en cierta medida entrañable (y digo en cierta medida por lo que tiene de trágico); me vino a la memoria Cortázar y me resultó muy contundente por subrayar algo esta frase( empuñadura hecha con páginas de Crónica), que me recordó "La crónica de García Márquez" en una línea.

Me alegra ver que vuelves con fuerza

Un abrazo

Neogeminis dijo...

Siempre me ha impresionado la capacidad que tienen futbolistas y futboleros de recordar con lujo de detalles jugadas y partidos enteros. Más aún, suelen citar fechas y pormenores que avalan la teoría que uno recuerda lo que le apasiona...en mi caso, un partido de fútbol es igual a otro, veintidos jugadores corriendo tras una pelota mientras un gentío se transforma en seres que ni sus madres reconocería! jejeje...todo este prolegómeno para decir que leer tu post ha sido como ver desde adentro un partido de los de potrero!


saludos!

Agustín Gribodo dijo...

Gracias ego-sum por estar ahí. Y pobre neogéminis que (si un partido le es igual a otro) deberá soportar el mundial.
La idea de esta historia fue reflejar que ahí donde miremos (en el alto nivel como en el potrero) hay miserias. Y que en esos dos niveles el dinero hace más grandes esas miserias.
Un abrazo.

cibersan dijo...

esta chevere tu blog... segui posteando.

ahi te dejo para que lo cheques:

www.tumentepoderosa.blogspot.com

fer