El Creyente

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. . . En ciertas ocasiones nos invade la tentación de escribir palabras en la arena; tal vez con la pobre ambición de grabar en el mármol nuestro nombre. Así, tras la ilusión de decir algo, vamos perdiendo tiempo y verticalidad (como si los días de un solo hombre valieran el intento).
. . . Garabatear sobre la arena es trabajo de héroes. La grandeza consiste en saber que la palabra será absorbida por la fuerza del mar y aun así escribirla. La inmortalidad es saberse polvo eternamente sujeto a la marea y seguir creyendo en la importancia de decir algo, como si se tratara de un rezo en el vacío de la noche.
. . . De todos modos, luego de unos pocos años el trabajo termina y nadie –ni siquiera uno mismo– recordará si valió la pena el intento.

Agustín Gribodo.-

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5 comentarios:

Alberto lago dijo...

Inconscientemente al leer el texto me vino a la memoria esta frase de Samuwl Beckett:

"Da igual .Prueba otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor".

Y es cierto, no hay nada más grande que levantarse después de una caída.

Muy bello y conmovedor el texto. Enhorabuena.

Un abrazo

Agustín Gribodo dijo...

Gracias, Alberto, por tus palabras.
La frase de Beckett la leí cierta vez que visité tu blog y me impactó de tal manera que la transcribí en un papel que me acompaña (pegado a la pared) cerca de mi mesa de trabajo.
"El creyente" es un poema (prosa poética) que publiqué en el año 1997 en la antología colectiva "Entre la utopía y el compromiso", de la editorial Catálogos, de Buenos Aires.
Y pienso, al igual que vos, que la superación de la derrota es el más grande triunfo que un hombre puede tener sobre sí mismo. Es que la competencia, siempre, es contra uno mismo.
Un abrazo.

**VaNe** dijo...

Yo creo que todas nuestras palabras (desde las que se lleva el viento hasta las publicadas en ediciones de lujo o las cinceladas en mármoles) están escritas sobre la arena.
Aunque nadie (ni siquiera nosotros) lo recuerde, definitivamente sabemos que sí vale la pena.
Yo creo ;)
Beso!

Cynthia dijo...

Solo por este pensamiento tuyo, valia la pena volver a Alejandria.
Uno sabe cuan fuerte es, cuando enfrenta la adversidad. Cuando, aun con miedo, se vuelve a levantar.

Ricardo Rubio dijo...

Es una maravilla tener este pensamiento. "tras la ilusión de decir algo, vamos perdiendo tiempo y verticalidad..." Me lo pareció antes y me lo sigue pareciendo ahora. Y eso que pienso que no tenemos ninguna opción. Determinismo, que le dicen.
Abrazón.