La novela según...

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Gabriel García Márquez: "Un crítico escribió que con Cien años de soledad yo intentaba una metáfora del hombre moderno y su sociedad enferma. Y no es así. Yo quise exclusivamente contar la historia de una familia que durante cien años hizo todo lo posible por no tener un hijo con cola de cerdo y que, precisamente, por las medidas que tomaron para no tenerlo, terminaron teniéndolo. En síntesis, ése es el argumento del libro; pero eso de simboli­zar... Alguien que no es crítico decía que proba­blemente el interés que el libro había despertado era porque por primera vez se cuenta realmente la vida privada de una familia de la América Latina"



César Aira: "Me parece que la novela de hoy en día, en la Argentina por lo menos, se está haciendo cada vez más estereotipada, más convencional, de un realismo más chato. Es una corriente de una especie de sencillismo o de facilismo, que es lo dominante ahora".



Paul Auster: "La verdad es que no me considero un novelista. La novela entendida al modo de Stendhal, como un fresco realista o un espejo al lado del camino, no me interesa y además no es mi tradición. Esa tradición de la novela decimonónica me queda muy lejos. Yo me veo más bien como un relator, un fabulador: estoy lleno de historias. A mí lo que me apasiona es contar historias".
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4 comentarios:

Alberto lago dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alberto lago dijo...

Agustín el error ha sido mío.
Más o menos venía a decir que aunque uno no es impermeable a las influencias externas y a la educación que ha recibido, y que también es cierto como decía Borges que aunque es el lector el que redefine la lectura, de ahí a realizar estas interpretaciones libres, pues me parecen un poco de
salón. Me refería también a las interpretaciones que habían hecho algunos críticos sobre Pedro Páramo (eterno retorno, Jung, Microcosmos...).

Un abrazo y disculpa por el borrón.

Agustín Gribodo dijo...

Creo que tus palabras, Alberto, se refieren a lo dicho por García Márquez. Y todo esto me hace recordar una anécdota sobre un famoso director de cine italiano: Los críticos elogiaban la secuencia de una película en la que un perro callejero se cruzaba delante del protagonista. Hablaban los especialistas acerca del carácter metafísico, la dimensión social, el simbolismo perruno y muchas cosas más... Cuando le preguntaron al director de la película qué había querido decir con la aparición del perro, el cineasta sólo respondió que el can se había cruzado en la toma y que decidió dejarlo así porque le había parecido lindo.
Moraleja: El artista tira una piedra al espejo del lago y altera la mansa superficie del agua... el resto es opinable y da pie para algunos divagues... Estoy de acuerdo contigo.
Un abrazo.

Ricardo Rubio dijo...

El comentario de Aira es sospechosamente acertado, ya que él participa de esa chatura que menciona. No creo que sea sencillismo, pero sí puede ser facilismo, por el uso del lenguaje común, el de la calle, átono, soso, defectuoso; haciendo síntesis donde no se debe, dándole al fárrago cuando debiera darse síntesis; sumado a aventuras que no son aventuras o a temas de actualidad en los que se nota la búsqueda de taquilla o de éxito numérico. En fin, tengo un severo problema con los recientes narradores argentinos.
Pobre Paul Auster.