El más pintado... Julio Cortázar, por Agustín Gribodo

.

. . . . “Se dice que lo más sensato es concentrar la atención en su mano derecha, porque esa mano por fuera del pulóver está en contacto con el aire frío de la habitación, es como un anuncio de que ya falta poco y además puede ayudarlo, ir subiendo por la espalda hasta aferrar el borde inferior del pulóver con ese movimiento clásico que ayuda a ponerse cualquier pulóver tirando enérgicamente hacia abajo.”

Quién no recuerda ese personaje anónimo, entregado a una desesperada lucha contra la prenda, una batalla en la que fatalmente lleva las de perder; porque no hay que olvidar que en el mundo de lo fantástico el vencedor puede ser un simple pulóver.
Eso bien lo sabía Julio Cortázar, que hizo de la literatura un juego. Él mismo ha dicho alguna vez que en su caso la literatura había sido “una actitud lúdica”, con toda la seriedad que para él tenía el juego.
El fragmento, casi no hace falta mencionarlo, pertenece a No se culpe a nadie, cuento breve que –con mucho más de su obra– puede ser leído en La página de Julio Cortázar.
.
La ilustración en grafito sobre papel me pertenece. Fue realizada para una muestra en homenaje a Cortázar en el Centro Cultural Borges, en Buenos Aires, en el año 2005, y en la que expuse junto con los artistas plásticos Huadi y Martín Dinatale.
.

4 comentarios:

EGO_SUM dijo...

Escribe con la misma naturalidad con la que habla, -y sobre un jersey- es capaz de tenerte en tensión. Bueno eso es escribir-así como quién no quiere la cosa-.

Enhorabuena por la ilustración refleja muy bien el momento-no sabía que también te dedeicabas a estas lides-.
Un abrazo.

Agustín Gribodo dijo...

Gracias, Ego-Sum por el elogio a la ilustración.
Respecto de ese narrar como quien no quiere la cosa, es importante destacar que esa naturalidad sólo la alcanzan los grandes. Y contrariamente a lo que se cree, es fruto de horas y horas de pulir el texto (precisamente, hasta que no se note el trabajo). Cortázar se ha referido muchas veces a lo difícil que le resultaba escribir.
Es una lección para quienes creen que se puede crear un buen texto de una sentada.
Un abrazo trasatlántico.

Amancay dijo...

Si mi pobre imaginacion usara cabeza, se sacaria el sombrero.
Nunca hubiera pensado que el simple hecho de ponerse un odioso sweter, que efectivamente se enrolla en el lugar mas incomodo,pudiera dar lugar a un relato tan preciso. Esperaba el resultado final, como se espera la final de un campeonato.
Perfecta ilustracion para un perfecto relato.

Ricardo Rubio dijo...

¡Bravo! "No se culpe a nadie" es ese tipo de cuento que, al terminar de leerlo, uno puede sentir ganas irrefrenables de escribir algo o de no intentarlo jamás.
¡Excelente tu ilustración! (la quisiera en casa)
Un abrazo.